Juegos de Mindfulness con niños

Hola lectores, practicantes de Yoga, disfrutemos del día y compartamos algo interesante hoy.

Hemos hablado en post anteriores sobre el mindfulness y como se va introduciendo en todos nuestros rincones, y como no podía ser menos, también en la crianza, la educación y la familia.

Realizar mindfulness con nuestros alumnos, nuestros hijos y en familia puede ser muy divertido. Es una actividad que nos conecta de una manera muy especial.

Os propongo algunos juegos de Mindfulness con niños…

JUGUEMOS AL MINDFULNESS

Detectives de la respiración

Este juego se trata de jugar a ser detectives, e ir siguiendo el camino de nuestra respiración. Para ello, debemos estar en un sitio tranquilo y en silencio. Podemos sentarnos en el suelo o el el sofá de casa. Cerramos los ojos (porque muchas veces se ve mejor con los ojos cerrados), y cogemos mucho aire. Ahora la cosa se pone más difícil. Intentamos prestar atención al recorrido de nuestra respiración, la seguimos cuando entra por la nariz, y notamos el aire más frío. Vamos notando como entra a nuestro cuerpo y va bajando hasta que ya no nos cabe más aire, y entonces muy despacito lo soltamos. Notamos de nuevo la temperatura, que ahora sale más cálida, y sentimos cómo nos mueve los pelitos de la nariz…. Y todo de nuevo otra vez.

Figuras en las nubes

Cuando hace buen tiempo, es un ejercicio precioso tumbarse en la hierba y con las cabezas muy juntitas mirar al cielo. Prestamos atención a las nubes y buscamos figuras en ellas. Las observamos con atención y nos fijamos como van cambiando poco a poco de forma…

Mindfulness en la comida

A todos nos gusta comer en familia, pero a veces vamos como en piloto automático, sin disfrutar ni de la comida ni de la compañía. Vamos a hacer un juego que nos centre en lo importante: Cojamos por ejemplo una fresa (una pasita o una uva también vale, venga hasta una chocolatina, pero mi favorita es la fresa)

Antes de nada, vamos a ponerla en la palma de la mano y la vamos a mirar. Vamos a prestar atención a su forma, a los miles de puntito que tiene, a como a veces cambia de color y se pone más blanca en el borde. Después de pasar un ratito admirándola como si de una obra de arte se tratase, la vamos a acercar a nuestra nariz y la vamos a oler. Cogemos aire muy profundo y aspiramos el aroma de la fresa. Ya que lo hemos hecho varias veces, es posible que empecemos a salivar, pero tened paciencia, que aun no la comemos. Ahora nos la vamos a meter en la boca, Sin masticarla, para sentirla con la lengua, repasarla y tocarla…

Entonces, y solo entonces la vamos a morder…. Seguro que será la fresa más rica que os hayáis comido en la vida!

Si quieres profundizar en el tema del Mindfulness y la práctica de yoga en la etapa infantil, te invito a formarte con nosotros, leer nuestro blog y mirar momentos de Mindfulness en nuestro Youtube.

¿Qué es el Mindfulness?

Hola a todos! Es un placer sentarme a escribir para mis alumnos y contaros cosas interesantes.

Hoy quiero hablar de algo que parece una moda nueva, pero la realidad es que lleva siglos entre nosotros: Mindfulness

Últimamente escuchamos de Mindfulness por todos lados.

Mindfulness en el trabajo, en la educación y hasta en la forma de comer… quizá no nos queda muy claro de que va el tema, y nos imaginamos a un monje budista en la cima de los Himalayas, lo cual no conecta demasiado con nosotros ni con nuestro estilo de vida, pero la verdad que es una cosa mucho más sencilla de lo que imaginamos…

El Mindfulness tan solo quiere decir atención plena. Consiste en prestar atención al momento presente, haciendo un esfuerzo consciente y sin juzgar lo que percibimos.

Así de simple

Esta atención plena puede practicarse con un ratito de meditación en soledad, con amigos o en familia, y también puede llevarse a cabo en nuestra vida cotidiana para poder disfrutar realmente de cada momento de la vida.

Científicos han estudiado y demostrado que la práctica de Mindfulness nos ayuda a tener menos ansiedad y depresión, disminuir nuestro estrés, darnos mayor habilidad de autoregulación y favorece que tengamos relaciones más ricas y satisfactorias

En uno de estos estudios, realmente uno que estudio otros muchos (a este tipo de estudios, los llaman meta estudios), fue hecho en 2010 en la universidad de Boston (por los investigadores Hofmann, Sawyer, Witt y Oh), llegaron a la conclusión de que las terapias basadas en Mindfulness son una intervención con gran potencial para tratar problemas de ansiedad y estado de animo en entornos clínicos.

Muy buenos beneficios, pero, ¿prestar atención?, ¿qué es eso?

Al hablar de atención, nos referimos a la capacidad de concentración, de permanecer enfocados en algo. Independientemente de cuanto nos interese y de si tenemos distracciones a nuestro alrededor. Esta capacidad es fundamental para tener fuerza de voluntad, lograr enfocarnos en lo que estamos haciendo y autoregularnos.

Por otro lado, ser capaces de prestar atención es fundamental para ser conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor.

Recordemos que la vida se compone de instantes, solo eso, y para poderlos disfrutar, primero tenemos que ser capaces de verlos.

Si estoy metida en el móvil todo el rato, me perderé la sonrisa de mi hija o el aleteo de la mariposa que pasa a mi alrededor. Da penita ¿no?

La práctica del Mindfulness es un entrenamiento mental, nos permite afinar nuestra capacidad de prestar atención.

¿Y cómo se hace?

La Respiración es nuestra varita mágica en la practica de mindfulness. Simplemente le damos la instrucción a nuestra mente de fijarse en la respiración, de concentrarse en ella como un ancla. Si de pronto nos atacan pensamientos de cualquier otra cosa, que sucederá porque esa es la naturaleza de la mente, volvemos a concentrarnos en la respiración, y así seguimos.

La respiración nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos, y es la única de las funciones involuntarias del cuerpo de las que podemos tomar control consciente.

La habilidad de los humanos para gestionar sus funciones cerebrales es única, al manejar sus emociones, suprimir pensamientos, mantenerse despiertos a pesar de estar cansados y alterar el ritmo de su respiración. Los animales no pueden hacer esto a voluntad; y su respiración normalmente solo cambian como respuesta a su actividad: después de correr, cuando duermen. Estas habilidades son parte de lo que nos hace humanos.

La respiración nos permite conectar cuerpo y mente. El control y práctica de la respiración profunda y consciente, nos puede aportar mucho a nuestro bienestar.

Realizar una práctica de meditación de Mindfulness, es una actividad ideal para conectar, para equilibrar los estados de ánimo y si la realizamos con nuestros hijos o pareja nos ayuda a reforzar los lazos familiares.

El Mindfulness puede aprenderse desde muy pequeño, es un entrenamiento para la mente y como tal, se debe trabajar.

Si quieres profundizar en el tema del Mindfulness y la práctica de yoga en la etapa infantil, te invito a formarte con nosotros, leer nuestro blog y mirar momentos de Mindfulness en nuestro Youtube.