Yoga para mayores

Soy una ferviente creyente de que la edad es más un estado de animo que otra cosa. Mantenernos jóvenes de espíritu es una actitud que directamente nos ayuda a mantenernos en buena salud y condición física.

Como dijo una vez el papa Juan Pablo II, “soy un joven de 83 años”, todos podemos mantenernos jóvenes, pero como todo en esta vida, requiere una acción por nuestra parte. Una elección.

En este articulo vamos a ver como la elección de practicar yoga, nos puede ayudar a mantenernos sanos y felices, ¿y que otra cosa es, si no, la juventud?

La práctica de yoga en la tercera de edad es una forma de mantener activos el cuerpo y la mente, generando un mejor estado de salud y por lo tanto mejorando nuestro nivel de bienestar.

La práctica de yoga nos ayuda a mejorar nuestra condición física, a la vez que nos aporta balance y relajación. Por ello, es una gran herramienta para mantener una buena salud a lo largo de toda la vida.

El yoga puede dividirse en 4 facetas principales:

  1. Las posturas físicas,
  2. El manejo y control de la respiración
  3. La meditación y
  4. La relajación.

Las posturas incluyen fortalecimiento y estiramiento muscular así como  estímulos a los órganos internos.

Las posturas de yoga nos llevan a través de todos los rangos naturales de movimiento del cuerpo. Algunos de ellos, como las torsiones en que giramos el tronco y miramos hacia atrás, son movimientos que no solemos hacer en nuestra vida cotidiana. Lo que no se usa se atrofia, y así la funcionalidad de nuestro cuerpo y los rangos de movimiento que podemos hacer tienden a disminuir con el tiempo.

Quiero dejar claro, que esta perdida de movilidad, tiene más que ver con la falta de uso que con el simple paso del tiempo y la edad. En India por ejemplo, es habitual ver gente muy mayor sentada en cuclillas y levantarse del suelo sin problema. Algunos, con mucha mas agilidad que un joven  veinteañero en occidente.

Hablemos de la respiración.

La respiración es la herramienta fundamental para calmar la mente y controlar nuestros ritmos corporales. Nos ayuda a tranquilizarnos e incluso a controlar el dolor.

La meditación, siguiente faceta del yoga, nos ayuda a entrenar la mente. Así, de a poco, vamos aprendiendo a centrarnos.

Hablamos por último de la relajación. Esto es un aspecto fundamental de la practica del yoga. Aprendemos a llevarnos a nosotros mismos a un estado de tranquilidad física y mental. Lo anterior nos ayuda a disminuir la presión arterial, tensión muscular y ritmo cardiaco.

A grandes rasgos, los principales beneficios que nos aporta la practica de yoga en la tercera edad son:

• Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares
• Nos ayuda a prevenir caídas al mejorar la coordinación y el equilibrio
• Nos sirve como coadyuvante en el manejo de la artritis, el dolor y la inflamación.
• Mejora los problemas digestivos
• Mejora la calidad del sueño
• Reduce los niveles de depresión y la ansiedad.

La gran variedad de estilos de yoga que existen, nos permite adaptar nuestra práctica a nuestras necesidades, a la edad y movilidad de cada persona, e incluso a como nos sintamos cada día. El yoga puede ser tan dinámico o tan suave como se requiera, incluso de puede practicar sentado en una silla, y siempre es  beneficioso.

No esperes más, no importa la edad que tengas, empieza tu práctica de yoga hoy, y veras que te vas sintiendo cada día mejor.

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